Así las cosas, mi amiga Marta me regaló un ordenador que ya no usaba: procesador AMD DX2 a 80 MHz, placa base Data Expert EXP4045, caja normalita y un disco duro de 251 MB. Parecía suficiente para empezar a trastear. Mi amigo Carlitos me regaló 8 + 4 + 4 MB de RAM, mi amigo Fernando 8 MB más y recuperé una disquetera de 3.5 de unos equipos que iban al desguace. De un ordenador que le estaba preparando a mi sobrina Laura obtuve un disco duro de 515 MB. La tarjeta de red la donó la empresa de Carlitos, ACT: una 3Com 509 a 10 Mb.
El hardware ya estaba claro, ahora llegaba el momento de instalar del software. Debian iba en ese momento por la versión estable 2.2, Potato, así que me dispuse a instalarla. Preparé los dos disquetes de arranque de Debian y desde ellos empecé la instalación, que continué directamente por red. Con 24 MB de RAM, apt no respondía muy rápidamente, pero poco a poco fui instalando todo lo necesario.
Había que elegir un nombre de máquina, y para ello me inspiré en la chapita de la caja, en la que había unas siglas enigmáticas para mí: TDC. Había nacido Tedecea.
Lo primero que quería ofrecer una un servidor web, así que instalé Apache. El siguiente paso era una incógnita para mí: ¿cómo conseguir que las peticiones externas de Internet al puerto 80 acabaran en mi nuevo servidor? Ahora la respuesta es obvia: redirigir en el router las peticiones al puerto 80 a la IP interna del servidor, pero en su momento fue realmente muy emocionante comprobar que la gente desde fuera de la intranet efectivamente tenía acceso a mi Apache.
Mi amigo y alumno Pepe me regaló dos ordenadores Olivetti que ya no iban a usar en una empresa, con micro Pentium 120 MHz y 64 MB de RAM. La actualización estaba clara, pero contó con otra donación de la empresa ACT: una caja con placa Asus SP97-XV y micro Pentium 233 MMX, mucho mejor que los Olivetti.
Preparé la nueva caja poniendo en ella los 128 MB de RAM de los dos Olivetti y sus discos duros, uno de 1222 MB y otro de 810 MB, junto con el disco de 515 MB que ya tenía.
Como hda puse el disco de 810 MB con el sistema raíz, como hdb puse el de 515 MB con una partición para tmp y otra para swap. Como hdc puse el de 1222 con la partición para home.
El servidor estaba ubicado en el estudio de casa, una habitación pequeña y llena de trastos, en el último rincón disponible: detrás de un armario bajo. Conservo una foto de cómo se veía el servidor desde arriba: pentium233.jpg
Primero instalé un servidor de DNS que iba a ser el primario del nuevo dominio y a continuación lo di de alta a través del registrador Gandi, que me había recomendado Antonio Quesada. A finales de marzo de 2002 empezaba a estar accesible pedroreina.net.
Primero le tocó el turno al disco de 1222 que contenía home: lo cambié por uno de 20 GB que estaba en el ordenador de mi mujer. Más tarde quité los otros dos discos pequeños por uno de 2 GB, también procedente de un familiar, en el que hice cuatro particiones: raíz, var, tmp y swap.
Empecé por comprar una placa Via Epia SP8000E, que lleva un micro Eden a 800 MHz sin ventidador, en Ibertrónica. Este es el contenido completo de la caja: epiacaja.jpg; esta es la placa vista desde arriba: epia.jpg y esta es la placa vista desde los conectores traseros: epiafrontal.jpg.
Decidí poner una fuente de alimentación totalmente silenciosa, sin ventiladores, para que fuera a juego con la placa. Me decidí por una SilverStone ST30NF que compré en Factoría Digital. Este es el contenido completo de la caja: fuentecaja.jpg y esta es la fuente vista desde el lateral más interesante: fuentefrontal.jpg.
Al precio que está la memoria RAM, no me supuso mucho problema decidirme por un módulo de 512 MB DDR 400 que compré en SoftWorld.
Como disco duro puse el de 80 GB que había quitado de mi ordenador de escritorio cuando le compré uno mayor.
Coloqué la fuente, la placa, un disco duro provisional y un lector de CD también provisional para preparar un núcleo a medida; lo coloqué todo en mi mesa, como se ve en preparar.jpg y trabajé un rato hasta que preparé el núcleo tal como lo quería.
En esta remodelación había decidido también cambiar de ubicación el servidor, y pasarlo a un lugar más vistoso. Lo quería poner en el mismo armario en que estaba ya el servidor de la intranet, así que vacié un estante: armariovacio.jpg, le hice un agujero por detrás para llevar la electricidad y el cable de red: agujero.jpg, enchufé el alargador de electricidad al cuadro que tengo bajo mi mesa: cuadro.jpg y por fin coloqué todo en el armario: armariolleno.jpg. De momento me ha quedado estéticamente espantoso, pero ya haré algo más adelante para que quede mejor.
Tuve que comprar un disco duro, algo cada vez más barato y de mayor capacidad, y me decidí por un Seagate de 160 GB. Instalar de cero un nuevo sistema es cada vez más fácil, puse en muy poco tiempo la nueva versión de Debian, la 4.0 llamada Etch.
Aprovechando la instalación de cero, aproveché y ya puse nuevas versiones de los programas; Apache2 y PHP5 principalmente. Los datos los recuperé de una copia de seguridad; no todos pero sí la mayoría. Pero lo difícil fue darme cuenta de que bastantes programas míos desarrollados en PHP estaban bastante anticuados y tenía que retocarlos. Era algo que hacía falta pero quería hacer sin prisas. Ahora era inevitable.
Ya puestos a trabajar en profundidad, decidí que era el momento de abandonar los dos gestores de bases de datos con los que estaba trabajando, PostgreSQL y MySQL, ya que ambos eran demasiado grandes para mis necesidades y me daban más problemas que soluciones. Decidí pasar a SQLite, que además se adapta mejor a mi filosofía minimalista.